-¿¡Qué estás haciendo?! ¿¡A dónde te vas ahora!? ¿¡Qué cojones te pasa?!
-Me voy, recojo mis cosas. Ya no eres tú, ya no soy yo; es mi corazón.
-¿Tu corazón?
-Dice que está harto, que está en huelga.
-¡No tiene ningún sentido lo que estas diciendo! Los corazones son siempre mudos...
-… pero no sordos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario